e-Magazine       Home         

Art. Barcos

Catálogo Boats

Ocasión

Financiación

Seguros

Megayates

InfoNáutic

Charter

Empresas

Motos Agua

Tienda

Eco-Náutica

Noticias

Regatas

Tablón

Foro

     
   

 

2.015

   Volver Menú Infonautic
 
 

     
 

12 Trucos y astucias de bricolaje

 

 

En infinidad de ocasiones debemos ponernos manos a la obra en el barco para instalar, corregir, reparar o actualizar tanto equipos como el casco, la cubierta o los interiores. En esta serie de trucos quizá encuentre alguna idea que le venga bien para ir pensando en poner su barco a punto. ¡Se acerca la temporada!

1) Perforar en perpendicular y a mano alzada

Cuando vamos a hacer un agujero, por ejemplo, en la cubierta del barco para fijar un herraje o instalar un deseado  Winche eléctrico que tanto deseábamos, es importante que la perforación sea perpendicular para que la parte interior de estas perforaciones no quede imprecisa.

Un taladro vertical es una de las herramientas que no debe faltar en cualquier taller de bricolaje.

 

La idea consiste en utilizar una guía con un taco de madera, por la que hagamos pasar la broca. Podemos fabricarnos en el taller varias guías en madera que llevaremos en nuestra maleta de utillaje “especial”. Para ello bastan algunos tacos de madera con perforaciones de diferentes diámetros y tacos cortados a distintos tamaños.

Huelga decir que la perforación utilizada como guía debe ser perfectamente perpendicular a la base del taco que apoyaremos en la cubierta o en el sitio en donde vayamos a perforar. Para fabricarlas bastará utilizar un simple taladro de pie o de columna, que sin lugar a dudas debe formar parte de nuestro utillaje “básico” en nuestro taller. Se encuentran por menos de 100€ y son, como digo, una de las herramientas que dan más juego.

El agujero del taco bien apoyado en el sitio a perforar, y utilizado como guía para la taladradora, nos garantiza un taladro perpendicular a la superficie.

 

2) Cortar un tubo en perpendicular

Intente cortar una tubería o barra a mano y comprobará el desaguisado conseguido. Por mucho que intentemos ser precisos, la sección de corte conseguida nunca será suficientemente buena. Y sin embargo la solución es muy sencilla. Debemos "pintar" con una línea “guía” que nos dirija el corte en la sección perpendicular al eje del cilindro.

Basta una cinta o una hoja pegada previamente sobre la superficie del cilindro haciendo lógicamente coincidir los bordes al dar la segunda vuelta, para conseguir la marca para el corte. Es una solución tan evidente como útil que recordaremos para toda la vida.

 

3) Perforar de forma precisa

Cuando intentamos hacer una perforación a mano alzada y aún con más razón si debe estar en la superficie curva, es casi seguro que el punto no quede exactamente en donde lo deseamos de forma exacta. La solución pasa por marcar con un punzón el punto exacto. La hendidura efectuada por el golpe de punzón que debe tener un ángulo de 120º, que servirá para que la broca comienza a cortar en donde deseamos el agujero, no donde la broca decida más o menos perforar. Si la perforación debe efectuarse en un eje como en la foto anterior, el uso del punzón deja de ser recomendado, para convertirse en algo ¡obligado!

Esto reza para cualquier material, pero especialmente para agujeros realizados en superficies metálicas duras como el inox. La hendidura servirá para que la broca corte bien en el centro. No olvide hacer el agujero con diferentes diámetros de broca en vez de pretender hacer por ejemplo un agujero de 12 milímetros del “tirón” con una broca directamente del 12.

Punzones. Baratos y necesarios en el taller. 

 

4) Alargar una broca

Cuando intentamos perforar algo anormalmente profundo o en donde no hay acceso directo y debemos actuar desde bastante distancia, como ocurre en más ocasiones de las que cabría esperar, la única solución es tener una broca lo suficientemente larga. Huelga decir que estás o no existen en el mercado o son muy difíciles de conseguir.

Antes de hacer este agujero de registro bien amplio con una fresa por donde trabajaremos la soldadura, debemos realizar el agujero de lado a lado que hará de guía para centrar broca y varilla.

 

La solución por tanto consiste en fabricarla a partir de una broca normal y corriente. Lo importante es que la broca fabricada con la prolongación de una varilla redonda quede perfectamente alineada con la broca original.

Es mejor utilizar una varilla un milímetro más fina que la broca para poder dar salida a la viruta o material cortado por la broca. Si utilizamos una varilla de mismo diámetro, lo cual es perfectamente posible, debemos ir sacando la broca de vez en cuando de la perforación para eliminar el material cortado.

Al soldar la varilla a la broca de forma perfectamente alineada debemos utilizar un taco de madera desechable en el que hayamos pintado unos ejes y perforado un agujero que nos valdrá de alineamiento. Si broca y varilla son de distinto diámetro, haga el agujero de menor diámetro todo seguido y luego amplié la mitad en donde va la broca con el diámetro superior.

En el centro haremos un gran agujero a modo de "registro" en el que tendrá lugar la “operación de soldadura” de la broca y varilla utilizando cualquier tipo de soldador de electrodo arco o similar. Debemos soldar un punto y luego girar la unión 180º para soldar su opuesto y evitar deformaciones. Luego soldaremos los lados perpendiculares a 90º o 270º, para pasar seguidamente a soldar el resto.

Ya sólo necesitamos romper el bloque de madera y lijar la soldadura para igualar broca y varilla sin que sobresalga nada de metal. La super broca estará lista.

En nuestro caso, hemos utilizado un soldador TIG de alta precisión, pero lo suyo es utilizar sin problemas un soldador de electrodo normal y corriente, ya que aunque se "tueste" un poco la madera, esta va a ser destruida para sacar la broca y proceder al lijado y esmerilado de la soldadura.

 

5) Meter muchos tornillos con arandela

Al trabajar en sitios de acceso complicado en donde debamos atornillar un montón de tornillos con sus debidas arandelas, no hay nada más molesto que tener que coger las arandelas una a una y meterlas, a veces haciendo malabarismos con una sola mano, mientras mantenemos el desatornillador eléctrico con la otra mano. La pérdida de tiempo es importante y acabaremos tan aburridos como cabreados.

La solución para ir más rápido es prepararse el trabajo fuera con un pedazo de espuma de poliuretano en la que “pincharemos” un montón de tornillos ya previamente “preparados” cada uno con su o sus arandelas previamente montadas en los tornillos. Bastará con coger cada “paquetito” todo listo para ser atornillado.

 

6) Pegar la cinta en sitios irregulares o rugosos

En ocasiones necesitamos proteger para pintar o barnizar una zona mediante una cinta de pintor. Si no queda pegada siguiendo las irregularidades del “terreno”, al pintar algunos churretones penetrarán la zona protegida y el borde o frontera de pintado será todo menos una línea uniforme como deseamos obtener. Por mucho que apretemos con el pulgar la cinta no seguirá del todo la forma de las rugosidades.

La solución consiste en utilizar un cepillo de cerdas fuertes y “cepillar” la cinta enérgicamente que al ser apretada por miles de cerdas, quedará pegada a la perfección como no hubiera podido imaginar.

 

7) Usar la caladora con perfección

Es una herramienta de las que no deben tampoco faltar en la caja de herramientas electromecánicas, pero muchos la utilizamos mal o de forma ineficiente. Lo primero es escoger la hoja adecuada a cada material, y tener claro que está en buen estado. Si hacemos un esfuerzo de presión excesivo para que la caladora corte, significa que la hoja o no es adecuada o está demasiado gastada, y al efectuar demasiada presión no podremos guiar correctamente el corte además de poder obtener un aserrado oblicuo no deseado.

El agujero previo en las esquinas es muy útil para comenzar una perforación y permite un acabado redondeado perfecto en las esquinas. A este respecto podemos utilizar una hoja de media anchura para poder usar perforaciones más finas en las esquinas. Estas hojas estrechas permiten tener una mayor maniobrabilidad en el corte y por tanto poder seguir líneas mucho más complicadas, pero a precio de ser más difícil el corte en línea recta y tener que tener mucho más cuidado al ser bastante más frágiles.

 

8) Sellar los cortes del contrachapado marino

SI acabamos de cortar un hueco para poder instalar un equipo o porque necesitamos tener un registro en un mamparo debemos sellar el corte. La madera cortada, y especialmente en un ambiente marino, no debe quedar al descubierto, pues la humedad entrará en las capas del contrachapado lentamente pero de forma inexorable.

Debemos sellarlo y para ello nada mejor que una mezcla hecha con epoxi con algo de carga para que no escurra mientras cataliza. La podemos tintar como deseemos con ayuda de pigmentos de colores y hacerla tan viscosa como deseemos utilizando un producto apelmazante como por ejemplo el “aerosil” o algún producto tixotrópico equivalente (dióxido de silicio).

 

9) Desenrollar una cinta de pintura

Estamos marcando la línea de flotación para pintar el antifouling, o tapando una zona a proteger antes de pintar. Para aplicar la cinta sin deformar los bordes debemos utilizar una espátula de madera o de plástico que apoyaremos en la cinta según se va pegando, mientras mantenemos el royo con el dedo pulgar de la otra mano que actuará a modo de eje de giro del rollo de cinta.

Si la línea seguida toma un poco de curvatura que deba ser seguida por la cinta, debemos tirar de la parte exterior para que la línea tienda a curvarse, lo cual hace que la cinta tienda a deformarse y por esta razón la técnica descrita en el párrafo anterior, para mantenerla bien pegada y sin arrugas cobra toda su importancia.

Si la cinta ha sido aplicada hace días y le ha dado el sol y ha recibido agua, es muy probable que nos cueste retirarla más de la cuenta. Por tanto debemos poner la cinta unicamente cuando tengamos claro que vamos a pintar pronto.

 

10) Bolsa contra coladas

Cuando tengamos que pintar en alguna zona vertical es posible que la pintura pueda gotear y sobrepasar la zona protegida por la cinta de carrocero. En este caso más vale prevenir que curar (y currar más de la cuenta). Para ello haremos una bolsa que pueda recibir el exceso de pintura y goteos de la forma que indica la imagen. Nada más sencillo.

 

11) Las cintas del taller

En más de una ocasión hemos comentado la necesidad de tener un rollo de cinta "americana" que puede valernos para cientos de soluciones dada su fuerte adherencia. Pero no por ello debemos olvidarnos de la cinta de doble cara con la que poder solucionar tantos o más problemas que nos surjan.

Existen cintas de doble cara de un gran poder adhesivo, tanto que si pegamos una plástico con ellas a una superficie lisa, este quedará pegado de por vida. Si el objeto o el material pegado a la cinta de doble cara es apretado con una espátula o algo que ejerza fuerte presión, la adherencia será todavía aún mayor.

La cinta de doble cara puede servirnos en bastantes ocasiones como nuestra tercera mano, para fijar algo que queremos soldar, atornillar o manipular.

 

12) La decapadora de calor

A veces tenemos que arrancar unos vinilos o pegatinas en el casco de un barco. La labor puede ser terriblemente lenta y tediosa a no ser que empleemos una pistola de calor, que no es más que un “secador de pelo” un poco más grande. El calor reblandecerá el plástico y a poco que vayamos tirando de una esquina, conseguiremos retirarlo del casco sin demasiados esfuerzos.

 

 

 

 Artículos relacionados:

         - Manguito termorrectáctil

         - Las herramientas a bordo

         - Guardamancebos como nuevos

         - Arreglar la ducha de la bañera

         - El medidor del agua no funciona

         - Trucos para utilizar su soldador de estaño

         - Renovar la madera

         - Trucos para una pintura perfecta

   

   

 

 


 

 

 

 

Tel: +34 91-6319190        info@fondear.com 


© Copyright 2015    Fondear, S.L.