Vela y Aventura:
preparar la
cabullería para el gran viaje

No es lo mismo contar con unas escotas para salir
a navegar a la cala cercana, que para hacer un viaje de 40.000
millas. El desgaste es un factor importante y debemos llevar
algunos cabos de repuesto que pueda hacer las veces de escotas,
drizas o lo que más nos haga falta.
Ante todo un
¡bravo! por los nuevos tejidos y materiales. Nos acostumbramos
rápidamente a lo bueno pero debemos recordar que hace sólo unos
años, los cabos no eran tan resistentes, sólidos e
imputrescibles. Algunos tejidos son elásticos como el nylon y
otros muy tenaces y capaces de aguantar fuerzas de tracción más
importantes que el acero a igualdad de peso.

Un rápido
resumen
Los cabos de poliéster conocido como Tergal, Terylene,
Tetaron o Dacron (es lo mismo) son los más utilizados para
escotas y drizas, por ser poco elásticos y muy resistentes.
Cuando los compramos suelen venir preestirados lo cual reduce
aún mas su capacidad de elasticidad (muy importante en las
drizas) y también son resistentes a la radiación ultravioleta.
Son el “comodín” de abordo, y por tanto llevar 50 metros sin
estrenar puede sacarnos de más de un apuro. Merece el esfuerzo
económico.

Las poliamidas
conocidas más comúnmente como Nylon o Perlon, son muy
resistentes y algo elásticos, por lo que son utilizados como
cabos de amarre o para fondeo. Además se dejan trabajar muy
bien, por lo que fabricar entalladuras y otros complicados nudos
no resulta complicado. Lo malo del nylon es que es bastante
fácil estropearlo con el roce.

El barco de la izquierda lo
lleva claro, pues ni lleva protección ni ha puesto muelles. En
dos meses se habrán cortado las amarras. Seguro. El Barco de la
derecha tiene puesto un muelle de acero y ha protegido la
estacha con 50 centímetros de manguera. Durará varios años sin
problemas.
Ejemplo real.
Si deja el barco amarrado con dos cabos de 20 milímetros de
sección sin muelles de acero que puedan absorber la energía del
vaivén del puerto, cuando vuelta a su barco pasados 2 o 3 meses, es
seguro que estarán seccionados o a punto de cortarse. Un peligro y una pena por
el material perdido. Por ello conviene protegerlos con un trozo
de manguera e instalar unos muelles de calidad.

Los cordajes modernos de dacron son capaces de
soportar todo un viaje de 50.000 millas, pero debemos escoger
una buena marca y la sección adecuada.
Los cabos de polietileno
también conocido como polipropileno son baratos y malos. Se
degradan rápidamente con los rayos ultravioletas del sol y en
todo caso son menos resistentes que los de nylon o dacron. Lo
peor es que se rompen de repente sin previo aviso! Evítelos. Lo
único que tienen de bueno (y para determinados trabajos) es que
flotan y… que son bastante económicos.

Finalmente
están los materiales más punteros que, aunque todavía son muy
caros, ya van bajando de precio y acabarán por utilizarse de
forma muy común. Hablamos del Kevlar y del Spectra. Son
perfectos para las drizas pues dentro del palo están protegidos
del UV que los puede degradar y son increíblemente tenaces.
Tanto que algunos barcos los utilizan como obenques y en estáis.
Son tejidos más rígidos y por tanto delicados.

No se deben
utilizar escotas de mayor diámetro al propuesto por el
fabricante del barco pues entre otras cosas habría problemas con
los pasos por las poleas y frenos. Lo importante es que estén en
buen estado y llevar de repuesto. No escatime en escoger una
buena marca de cordaje, ya que efectivamente, existen
diferencias de calidad entre unos y otros.

Pero los cabos
deben ser preparados para su uso, especialmente en lo que toca a
los extremos y chicotes. Cuando corte un cabo es fundamental
rematarlo convenientemente. Lo mejor es rodear la zona en donde
vayamos a cortarlo con cinta aislante eléctrica y cortarlo
entonces con un cuchillo ardiendo. Finalmente no está de más
rematarlo con un hilo fino (falcacear) para evitar que pueda
deshacerse cuando envejezca.
|
El
cabo de fondeo

Recuerde que el cabo de nylon
constituye una parte importante del fondeo. Lo mejor es llevar
una buena bobina de cabo sujeta en uno de los balcones y de
cerca de 100 metros de longitud. Utilice una buena cantidad de
cadena de, en torno a 5 veces la profundidad en la que esté. Si
fuera necesario alargue la línea con el cabo de nylon hasta
alcanzar las 5 veces de fondo.

Llevar un segundo ancla es
casi imprescindible ya que encontrará fondeaderos en los que
tendrá que aguantar con vientos fuertes. Con un ancla plana y
otra de arado tendrá cubierto el agarre en casi todos los tipos
de fondos posibles.
Para la segunda línea de
fondeo, con el ancla auxiliar utilice al menos unos 20 metros de
cadena.

|
Artículos relacionados:
-
Los tejidos con los que se fabrican las velas
-
Palo y jarcia en buen
estado
-
Tipos de cabos
-
¿Sabe usted de cabos?
|