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El termómetro en el barco

 

 

Mejor dicho, el pirómetro, pues es capaz de medir la temperatura a distancia sin tocar la pieza a medir.

 

Saber la temperatura de diferentes elementos en el barco nos permite conocer mucha información, deducir el estado de los sistemas y poder anticipar posibles averías en nuestro barco.

Se trata de un pequeño dispositivo, tan útil como económico (En Amazon a partir de 15 o 20 euros), para medir la temperatura sin más que dirigir la pistola hacia la zona o lugar en la que queramos medir la

temperatura. Si va a comprar un barco, o simplemente quiere tener el suyo bajo control, el pirómetro es al barco, como el termómetro hospitalario a un enfermo.

Las posibles mediciones y datos son muy amplios. Por ejemplo, si en un parque de baterías estas se calientan en exceso o una de ellas tiene más temperatura, la diferencia de temperatura entre ellas puede hacernos saber si hay alguna a punto de fallar y por tanto estropear el resto del parque de baterías. Revisar la temperatura de las baterías de forma independiente nos puede dar una información muy útil.

Con el motor en marcha, conocer la temperatura de la sala de máquinas nos indicará si la ventilación es la adecuada o por el contrario hay que instalar un ventilador más potente. Marcar la temperatura del alternador nos indicará si hay un problema con el regulador o quizás en el cojinete de su eje de giro. Dirigir el pirómetro hacia la bocina del eje de propulsión nos puede indicar si el prensaestopas refrigera correctamente pues en caso contrario podría producirse una avería cara y complicada. En un rodamiento de empuje podremos conoce el desgaste. Saber si los escapes están bien refrigerados, si la temperatura de los colectores no es excesiva…Y por qué no, también podremos saber la temperatura de los camarotes y saber si la nevera enfría lo que esperamos de ella… Veamos todas las utilidades del pirómetro en el barco.

 

Utilizar el Pirómetro

Debemos conocer cuál es la temperatura típica de trabajo de los diferentes elementos en régimen de funcionamiento y debemos apuntar estas temperaturas en nuestro cuaderno de mantenimientos, pues ulteriores discrepancias serán las que nos den la voz de alerta.

Pero si se trata de un barco que no conoce y quiere comprar, existe un rango de temperaturas típicas para cada elemento y una medición fuera de lo esperado también nos alertará sobre un potencial problema.

La mayoría de estos medidores llevan un puntero láser para indicar la zona sobre la que estamos haciendo la medición, pero esto puede inducir a error, pues la lectura de temperatura se realiza sobre un "cono" difuso, cuyo vértice es el pirómetro y que se abre unos 20 ó 30 grados. Por este motivo al alejarnos de la lectura, estaremos leyendo la temperatura media del volumen cónico cubierto por el pirómetro. Cuanto más nos acerquemos a la pieza a medir, mejor lectura tendremos.

Mediciones entre los 50 centímetros a menos de un metro de distancia para un escape muy caliente son perfectamente correctas, aunque si la pieza a medir no está muy caliente será mejor hacer la medición a pocos centímetros o incluso tocando la pieza.

Debemos tener presente que lo que lee el aparato es la radiación infrarroja que recibe el pirómetro, sea esta emitida por la pieza a “leer”o reflejada por el entorno. Por tanto, una superficie lisa de metal cromado, aluminio pulido o acero inox brillante podría reflejar la luz infrarroja de otra pieza caliente y falsear la lectura.

 

Conozca la temperatura

Por ejemplo, el aceite del cárter y por tanto el bloque de motor en régimen de trabajo normal debe estar en torno a los 85ºc  a 90ºc. Si tomáramos una medición por encima de unos 100ºc tenemos razones para investigar con preocupación que puede estar pasando en el intercambiador de calor y el circuito de refrigeración. El aceite del cárter tiene que trabajar a la temperatura correcta pues si está demasiado caliente, este se puede degradar más rápidamente y además acelerar la oxidación de las piezas metálicas del interior del motor. Si por el contrario la temperatura fuera demasiado baja (un exceso de refrigeración) el motor trabajará peor y además tenderá a producir precipitaciones y lacados en las piezas del motor.

La bocina del eje es otro punto que podemos controlar de forma muy certera sin más que medir la temperatura de trabajo. Naturalmente la temperatura dependerá de la época del año pues en invierno el agua es mucho más fría y refrigera mejor. Lo importante es recordar que la temperatura medida NO debe estar por encima de 22ºc sobre la temperatura del agua de mar. Si es más alta, el prensa-estopas no tiene la correcta refrigeración o puede ser que al cambiar la empaquetadura ésta haya quedado demasiado comprimida.

 

Adelantarse al futuro

La medición con el pirómetro nos convierte un poco en "adivinos" y posiblemente sorprenda a quien esté con usted, pues podremos saber lo que va a ocurrir antes de que pase. Si el cuerpo del alternador pasa de los 110ºc tras diez o veinte minutos de funcionamiento, podemos asegurar que el ventilador del alternador está montado del revés, o que hay un problema con el regulador, o que las baterías están absorbiendo una ingente cantidad de amperios muy superior a lo adecuado. Esto es típico, por ejemplo, cuando cambiamos a nuevas baterías de Ion-Litio sin prever el uso de un regulador específico para este tipo de baterías. Pero en el alternador podemos hilar más fino sin más que dirigir el puntero láser al puente de diodos, o al rodamiento del eje del alternador o a la correa. En cualquier caso una temperatura excesiva nos dará una alerta importante.

Comprobar la refrigeración del motor es una de las tareas más fáciles mediante el pirómetro. Debemos marcar la temperatura de entrada del agua apuntando el instrumento a la tubería de acceso de agua, y leer la temperatura de salida de agua de mar que ya ha refrigerado el motor. El incremento de temperatura debe estar entre unos 10ºc a 25ºc dependiendo del tipo de motor. Si el agua sale con una diferencia de temperatura mayor, hay que investigar el rodete y analizar posibles obstrucciones o calcificaciones en la refrigeración y especialmente en el intercambiador de calor. 

Con los sistemas de escapes húmedos (que son la mayoría) la temperatura del escape también nos avisará si hay un codo obstruido o la bomba de agua no está funcionando bien. Hace unos años llegué a ver un remansador de plástico Vetus totalmente fundido por el calor de unos gases de escape no refrigerados debido a una obstrucción en la inyección de agua en el sistema de escape.

La temperatura de los gases de escape en un motor diesel en carga pueden alcanzar entre 425ºc y los 540ºc y por estas piezas y colector de escape antes de la mezcla con el agua deben estar protegidas por materiales de aislamiento y protección para que la temperatura leída esté por debajo de los 100ºc. La parte del escape húmedo baja mucho de temperatura debido a la refrigeración del agua de mar y no debería sobrepasar los 60ºc en ningún caso independientemente del estado de carga del motor. Si mide temperaturas por encima de los 90ºc puede estar seguro que hay algún problema en el sistema de refrigeración de los escapes.

 

 

 

    Artículos relacionados:

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      - Puntos básicos de revisión en el motor

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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