
No estamos
hablando de una película de marcianos. Existe un dicho que habla de
la existencia de un último rayo de sol de color verde, durante
el atardecer y justo en el último segundo cuando desaparece nuestra
estrella; El sol.

Cierto, no es
ningún mito! Se trata de un brevísimo ‘chispazo’ verde (los ingleses
lo llaman apropiadamente Green Flash) que se produce un
instante y justamente cuando el sol desaparece totalmente en el
horizonte. Para poder apreciarlo es necesario una atmósfera muy
limpia y sin apenas nubes, condiciones estas solo apreciables, y de
vez en cuando, sobre el mar. Además debemos estar unos 4 ó 5
metros por encima de la superficie.

Se debe a un
efecto de refracción y reflexión relativamente complejo que ocurre
de la siguiente manera: La capa de aire de la atmósfera actúa como
un prisma debido a que con la altura, baja la temperatura del aire,
es decir su densidad, y por tanto su índice de refracción.
El último rayo de
luz blanca solar, casi paralelo al horizonte se descompone en sus
distintos colores, dejando el rayo de color rojo que se ponga el
primero, seguido un instante después por el de color verde. Los
colores azules que vendrían a continuación son absorbidos por la
atmósfera y no llegamos a verlos. La diferencia de tiempo entre
ambos es tan pequeña que nos cuesta conseguir distinguirlos
y por tanto, ver el rayo verde, (esto se debe a que la diferencia angular
entre los dos rayos es pequeñísima; de unos 20 segundos de arco)
¿Entonces porqué
finalmente podemos ver el rayo verde en algunas ocasiones?
En algunas
ocasiones se produce un efecto óptico de espejismo, cuando la capa
de aire sobre la superficie está más caliente que el resto del aire,
finalmente produce una reflexión de lo que está más lejos. En
definitiva podemos ver algo que está más allá del horizonte y que
nos parecerá situado ligeramente por encima de él. El resultado es
que gracias a este espejismo podemos ver un poquito más de tiempo
este último rayo verde del sol que dura del orden de un segundo.

Artículos relacionados:
-
Los tonos rojizos y
los atardeceres |