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Fondear entre rocas y corales

 

 

¿Quién no ha enrocado alguna vez? El barco queda ciertamente bien asegurado al fondo, pero con demasiada tensión en la línea. Y si necesitamos levar ancla y partir, la experiencia puede ser estresante, extenuante y hasta muy peligrosa. ¿Cómo fondear con seguridad entre corales y rocas?

Lanzar el ancla entre rocas es absurdo por el riesgo de enrocar cadena a poco que vire el viento durante el fondeo. Si estamos en mares lejanos, hacerlo cerca del coralígeno es ilegal e inadmisible

por el daño al que sometemos a las delicadas formaciones de coral. Pero hay ocasiones en las cuales no hay más remedio y nos toca lanzar el hierro sobre rocas o en una zona de arena demasiado próxima a de las rocas a las que posiblemente pueda llegar la cadena a poco que borneemos o garreemos.

Si estamos navegando en algún atolón del pacífico el fondo se levanta bruscamente desde muchos centenares de metros y rápidamente comienza la zona de poca profundidad en la que poder fondear. En definitiva, fondear se hace muy difícil. En otros fondeos es normal encontrarnos con arena entre la cual aparecen diseminados formaciones rocosas de forma vertical (boomies) y que también son trampas para nuestro fondeo en la que se puede enrollar la cadena haciendo muy difícil su liberación.

 

 

Pero no hace falta ir hasta la micronesia para "fastidiarla". En la costa de Ibiza en donde ciertamente no hay coral y en más de una ocasión, me he visto apurado al haber bajado el ancla en donde podría enrocarse… Demasiados barcos fondeados hacen que al final decidas otra zona libre, pero llena de rocas que miras con recelo pensando que no vas a tener tan mala suerte…

Es posible salir airosos si no hay viento y el barco está más o menos quieto. Pero pasar la noche y esperar que no haya roladas…. Cuando rolamos la cadena va girando y abrazando las aleatorias formas de las rocas del fondo con una enorme probabilidad de quedarnos enrocados.

 

 

Si al tirar del molinete comprobamos que hemos enrocado, la sensación de impotencia, preocupación y susto, se conjugan y condimentan con una situación que puede convertirse en peligrosa si la necesidad de levantar el fondear se debe a un cambio en las condiciones del mar o de la meteo, que aconsejan salir del lugar "a toda leche".

He visto motoras de chárter con potentes motores que al querer desenrocar, tiran con potencia marcha atrás a medida que van virando a base de motor y timón alrededor del punto enrocado. Y contra pronóstico al cabo de maniobrar durante 5 minutos logran liberarse… Pero es cuestión de suerte y la situación puede empeorar al pretender liberarse.

 

 

Si estamos a poca profundidad es juicioso hacer snorquel y analizar por dónde va la cadena en el fondo. Si tenemos más de 10 metros de profundidad, bucear a pulmón para ayudar a la cadena es irreal a no ser que seamos un apneista consumado. En 5 a 8 metros de fondo la cosa es bastante viable.

Pero lo que es simplemente fabuloso es llevar una botella de buceo y bajar para analizar y arreglar la situación. Ojo con la tripulación que quede a bordo, pues lo peor que podríamos hacer es dejarnos enganchar por una cadena en movimiento en el fondo del mar. Por ello es fundamentar dar instrucciones al timonel y prohibir que haga nada hasta que estemos de nuevo en superficie para indicarle la maniobra.

Casi siempre conviene soltar un poco de cadena para eliminar la tensión y entonces buceando con botellas, coger la cadena a mano para dejarla lista para ser recogida sin líos. Con la botella de buceo es relativamente sencillo. Sin ella es entre muy difícil e imposible… Una cadena de 8 ó 10 milímetros se puede levantar sin demasiado esfuerzo del fondo. A partir de los 12 milímetros la cosa es bastante más complicada por el elevado peso.

 

 

Cuando enroco no me lo pienso un minuto. Inmediatamente me pongo el neopreno, preparo la botella y salto con las aletas. Es raro fondear a más de 20 ó 25 metros de profundidad. Por ello bajar con botellas no requiere ninguna precaución para guardar descompresiones cuando además no vamos a estar en el fondo más de 5 ó 10 minutos para solventar la situación. Acostumbro a ir dejando la cadena ordenada por tramos, encima de las rocas de forma que cuando el molinete tire de ella no se líe en las rocas y salga a superficie sin problemas.

Si la situación requiere salir del lugar a toda mecha, y en situaciones extremas, siempre podemos amarrar un par de defensas al extremo de cadena que quede en el barco y largar toda la cadena para dejarla en el sitio, pendiente de ser rescatada cuando las condiciones del mar se tornen más apacibles.

 

 

 

Fondear con cadena y cabo

En estos casos enrocar es más delicado pues tanto las rocas como los corales son como el papel de lija, y pueden acabar con cualquier cabo en un tiempo relativamente corto. Si hemos fondeado en un lugar rocoso en el que poder enrocar, notaremos un suave gruñido durante la noche, señal inequívoca de haber enrocado. Es el sonido de la cadena que roza contra las rocas  y que es transmitido de eslabón a eslabón hasta llegar al barco, en donde el casco actúa como caja de resonancia indicándonos que debemos enfrentarnos a un "marrón" a la mañana siguiente.

 

 

A cada vuelta del barco, se complica el lío entre las rocas, a medida que se acorta la catenaria, haciendo que la línea de fondeo tenga más tensión y por tanto menos amortiguación. Si hay oleaje, los movimientos de la proa serán más buscos y el fondeo más molesto a medida que la cadena tira más en vertical desde el fondo.

Seguro que no garrearemos, pero si la mar se hace más dura podemos llegar a producir esfuerzos excesivos en roldana o en el barbotén del molinete que podríamos llegar a estropear si no protegemos con una boza como siempre debemos hacer. En estos casos y si es viable continuar en el fondeo, podemos soltar algo más cadena, pero esta podría volver a engancharse más abajo, o podríamos largar cabo a la cadena, para disminuir la tensión de la línea de fondeo.

 

 

 

Aligerar la cadena

Si nos queda cadena y no queremos largar cabo por miedo a que este se corte con rocas afiladas podemos ir colocando defensas cada varios metros de cadena de tal forma que esta quede flotando a dos aguas y por tanto tengamos catenaria y amortiguación sin por ello dejar que la cadena se enroque más en el fondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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