
Como mínimo
necesitamos 1 litro al día de agua dulce tomado en forma líquida o
en alimento. Sin agua en 2 ó 3 días podríamos morir y en el mejor de
los casos aguantaríamos 5 ó 6 días si no hace mucho calor. Si
bebiésemos agua de mar, nos deshidrataríamos más, que no bebiendo
nada, pues la alta concentración de sal disuelta que hemos bebido
necesita ser 'aclarada' en nuestro organismo. Para ello (y por
osmosis) nuestras células se desecarían al expulsar su agua, para
reducir la concentración del agua bebida.

Es importante
reducir al máximo la transpiración y por ello debemos permanecer a
la sombra y si es necesario improvisar algún toldillo, especialmente
si nos encontramos en climas cálidos.

Si
naufragamos, NUNCA debemos beber ni una gota de agua de mar. Si
tenemos algún anzuelo y logramos pescar, podremos estrujar los peces
y beber su jugo que tiene una concentración de sal muy reducida,
como ya demostró Alain Bombard en su ‘naufragio voluntario’ a bordo
de una neumática para cruzar todo el Atlántico.

|