La iluminación en
el barco

Se acabaron definitivamente los tiempos de
la lámpara de petróleo especialmente desde la aparición de la
iluminación con LEDs. Estos pueden ser utilizados para las luces
de navegación o para el interior. Muchas nuevas posibilidades se
abren si bien no sustituyen todavía a las tradicionales
bombillas de incandescencia. Y amarrados en puerto no debemos
dejar de valorar la posibilidad de utilizar iluminación a 220v
como en las casas. Veámoslo.

En el barco existen luces obligatorias como
son las de navegación verde y roja, así como la blanca de popa,
y también las de tope de palo que utilizaremos durante las
noches de fondeo. De toda la vida se utilizan las luces con
bombillas de 12 voltios que tienen los inconvenientes de
consumir bastantes watios y de fundirse al cabo de varios
cientos de horas de utilización. Son baratas de modo que
cambiarlas no es problema pero el consumo puede ser
drásticamente reducido si utilizamos iluminación con LEDs
(Diodos Electroluminiscentes) ya que vienen a gastar del orden
de 10 veces menos!

Este diseño realizado en un
cuerpo de aluminio mecanizado dispone una matriz de LEDs de
varias filas y orientadas en todos los posibles ángulos para
mejorar su visibilidad a distancia.
Ya existen algunos modelos en el
mercado para las luces de proa pero son muy caras. Es solo
cuestión de tiempo que bajen de precio ya que no existe
justificación para unos valores tan elevados.

La iluminación de cubierta suele ocupar
menos atención por parte de los aficionados, cuando de hecho es
importante para la seguridad de las maniobras de abordo.
Trabajar por la noche en proa requiere obligatoriamente la
iluminación de puente. Para ello debemos utilizar focos
instalados en el palo con bombillas de incandescencia
preferiblemente de tipo halógeno o mejor aún, con bombillas de
argón que dan cerca de 5 veces la iluminancia normal. También
existen focos portables que se pueden conectar a una toma de
mechero o van con baterías y que son útiles para iluminar desde
la bañera las velas o cualquier punto del barco o cercano a
nuestra amura, que necesitemos comprobar. Cuando ilumine las
velas, no dirija el foco a la cubierta ya que esta le
deslumbrará. Pero la iluminación con LED también tiene cabida en
cubierta.

Existen focos frontales para llevar en la cabeza que
además de económicos son muy útiles para hacer cualquier cosa
por la noche ya que nos dejan las manos libres. Algunos de ellos
tienen iluminación blanca y también roja para no perder la
visión nocturna (saber más sobre
la visión nocturna).
La iluminación interior

En la iluminación interior del salón y de
las cabinas podemos contar con todo tipo de luces. Lo más normal
son los focos halógenos de 20 watios a 12 voltios que ofrecen
buena claridad a costa de un consumo elevado ya que debemos
multiplicar estos 20w por el número de focos instalados. Pero
además de iluminar de forma general también se instalan para
iluminar zonas puntuales como una cama o una cocina. En la mesa
de cartas también tendremos la típica luz roja apropiada para la
visión nocturna.

Para el interior han salido al mercado
diversos modelos de iluminación LED que puede combinarse con la
instalación actual para ser utilizada de forma complementaria, o
especialmente cuando estemos en navegación y deseamos preservar
al máximo la carga de las baterías.
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Los LEDs

Hace ya un par de décadas hicieron su
aparición los diodos electro luminiscentes que hicieron furor
como luces piloto para todo tipo de aparatos e interruptores. Su
luz monocromática de color rojo, verde o ámbar se utilizaba y
sigue utilizándose en paneles de control, aparatos de alta
fidelidad y otros equipos, además de por su bajo consumo, por su
intenso colorido monocromático y vida casi ilimitada.
Hace solo unos años la industria de los
semiconductores inventaron Leds de color azul, otros de luz roja
de alta intensidad lumínica y los de luz blanca y de alta
intensidad, capaces de iluminar con un tono parecido al de los
tubos fluorescentes. Y con ellos apareció toda una nueva
industria de iluminación que poco a poco se impone y gana
terreno a la iluminación de bombillas con filamento
incandescente.

Sus ventajas son claras:

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Tamaño:
a igual luminosidad, un diodo LED ocupa menos espacio que una
bombilla incandescente. Algo muy interesante en los barcos.
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Luminosidad:
los diodos LED son más brillantes que una bombilla, y además,
la luz no se concentra en un punto (como el filamento de la
bombilla) sino que el todo el diodo brilla por igual. Por lo
tanto deslumbran menos.
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Duración:
un diodo LED puede durar 50.000 horas, o lo que es lo mismo,
seis años encendido constantemente. Eso es 50 veces más que
una bombilla incandescente. No es cómodo subir al tope de palo
para cambiar una simple bombilla.
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Consumo:
A misma luminosidad, el consumo es 10 veces menor.
Fundamental en la náutica en donde los equipos se alimentan
desde un parque de baterías.

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Cuando estamos en puerto y estamos
conectados a pantalán para recargar baterías, disponemos además
de 220 voltios a bordo. Si su barco es moderno y tiene una
instalación eléctrica apropiada, podremos plantearnos sin ningún
miedo la instalación de varios focos a 220 voltios. Existen
spots y focos pequeños que pueden ser encastrados y colocados de
forma perfectamente integrada con la decoración interior.
Si la instalación está bien hecha, la
seguridad será completa, y además de castigar menos a su
cargador de baterías disfrutará de una iluminación tan buena
como la del salón de su casa.

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