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2016

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Cómo soldar en un barco

 

 

En muchas ocasiones nos vemos obligados a realizar instalaciones eléctricas o reparaciones en las que debemos unir cables. Lo mejor es recurrir a la soldadura para asegurar una conexión duradera. Pero en el barco no solemos tener 220 voltios y por ello es muy útil el soldador de gas.

La unión de cables por soldadura asegura un buen contacto eléctrico y si además la protegemos mediante una cinta aislante que vulcanice lograremos una unión perfecta incluso para

poder resistir la intemperie y el ambiente marino. El estaño fundido es el metal que permite hacer la unión metálica y por tanto eléctrica. A pesar de existir muchos tipos de soldadores en el mercado, y salvo que estemos en pantalán con 220 voltios a bordo, podremos utilizar un soldador de gas que funcionará para cualquier reparación, incluso durante una navegación.

 

 

 

 

 

Soldador de Gas

 

 

 

Precio:  35€                    Precio Socios: 15

 

 

 

 

 

Sea como fuere, el tipo de soldador más interesante es el de tipo lápiz con una punta fina que facilita las soldaduras precisas. Una ventaja adicional del soldador de gas es su buena potencia calorífica que nos permitirá soldar cables de hasta un diámetro de 1 ó 2 mm, lo cual a veces es muy difícil con un soldador eléctrico de poca potencia. La punta de un soldador de estaño suele estar a unos 350 Cº por lo que sobra decir que debemos de andar con ojo para no quemarnos.

Existen bastantes trucos que nos ayudarán a realizar buenas soldaduras en el barco. No deje de consultar este artículo: "Trucos para utilizar el soldador de estaño".

En el barco a veces toca soldar en sitios complicados y en donde llevar corriente eléctrica es difícil. El soldador de gas es una herramienta de gran ayuda.

 

 

El soldador de gas

No es muy diferente a un gran mechero con depósito de gas más importante que podemos rellenar con una bombona de gas de las que podemos conseguir en los estancos.

 

En la punta del soldador se encuentra un catalizador que debemos encender una vez abierto la llave de gas, dando llama con un mechero. Veremos que sale del soldador una llama que calienta la rejilla metálica que actúa como catalizador y que se pondrá al rojo vivo al cabo de unos segundos. Cuando ésta toma la temperatura de trabajo, la combustión del gas continúa pero esta vez sin llama, como lo hacen por ejemplo las antiguas estufas de butano. Ajustando la llave de paso podremos regular la temperatura del soldador. Así de sencillo.

 

El Estaño

Pero tan importante es el soldador como utilizar un estaño de buenas características. Es normal ver a los más inexpertos intentando soldar con un rollo de estaño conseguido en alguna tienda de fontanería de grueso diámetro y lo que es aún peor, con una composición que para nada tiene que ver con el estaño que debemos utilizar para soldar cables eléctricos.

 

El rollo de estaño debe ser fino, de un diámetro de 0,5 mm, y contener una aleación de 60% estaño y 40% plomo y quizás un poco de plata, como en el estaño 62%36%2% en estaño, plomo y plata respectivamente. Los buenos rollos de estaño para soldar conexiones eléctrica llevan en el interior del hilo un alma hueco y relleno de resina decapante para soldar, lo cual hace que el metal a soldar se limpie y suelde mucho mejor.

 

 

Cómo hacer una buena soldadura

Lograr una buena soldadura es fácil pero para ello debemos cumplir una serie de normas sin las cuales sería imposible lograrlo. Los cables a soldar deben estar limpios y sin grasas. Si el cobre está oxidado, es mejor cortar un par de centímetros del cable y pelar un poco de cobre nuevo. La punta del soldador también debe estar limpia, y para ello podemos utilizar un trapo ligeramente humedecido que pasaremos rápidamente sobre la punta caliente para eliminar el estaño fundido y oxidado que tenga la punta del soldador.

 

 

Podemos estañar los dos extremos que vayamos a unir y solo entonces ponerlos juntos uno con otro para volver a calentarlos y fundir un poco más de estaño sobre ellos para lograr la soldadura. Estañar es simplemente, calentar la pieza previamente para fundir estaño sobre ella. Este es el caso típico en el que debamos soldar un componente electrónico o un contacto de un pulsador. Si se trata de unir simplemente dos cables es buena idea con el cobre limpio, unirlos previamente  de forma trenzada y suelo aplicar estaño a esta unión física.

 

Si tenemos que sujetar las dos piezas o cables a unir con unos alicates, debemos tener presente que el metal del alicate puede absorbernos el calor impidiendo una buena soldadura. Por ello hay que lograr sujetar las piezas de tal forma que no se disipe el calor que vayamos a aplicar con el soldador.

 

Cualquier sistema es bueno para sujetar la pieza antes de soldarla.

 

Cuando hayan pasado unos segundos con la punta del soldador sobre la unión a soldar, aplicaremos estaño a la unión que al fundirse debe fluir sobre la zona a soldar. Con medio centímetro de estaño debería ser suficiente aunque la práctica y la experiencia nos indicará la medida que debemos utilizar, pues dependerá mucho del tipo de unión que estemos realizando.

 

Solo entonces debemos retirar el estaño y luego el soldador. No debemos soplar para enfriar la soldadura, y dejaremos que ésta se enfríe por sí sola en 4 ó 5 segundos, pues sino ésta podría quedar quebradiza y de mala calidad.

 

El soldador de gas viene también con una punta que permite lanzar una antorcha de gas. En cables de sección gruesa la antorcha permite alcanzar temperaturas de forma más rápida, y soldar uniones difíciles de realizar de otra manera.

 

 

El manguito termorretráctil

En ambiente marino, tan importante como hacer una buena soldadura, es cubrirla para protegerla de la oxidación. El manguito de plástico termorretráctil es perfecto para las trabajos eléctricos y se puede adquirir en diferentes diámetros y colores por poco dinero. Es importante acordarlos de cortar la pieza que vayamos a utilizar y meterla en el cable antes de proceder a la soldadura. Una vez acabada, bastará con llevar la funda de termorretráctil sobre la zona soldada y aplicar calor con un mechero, o mejor aún con una pistola de aire caliente para que este tubito encoja a menos de la mitad del tamaño original tapando de forma apretada la soldadura realizada.

 

 

 

 

El manguito termorretráctil se vende también en color transparente lo cual nos permite antes del retraído meter un pequeño papel en el interior para, por ejemplo, indicar alguna información interesante que queramos conocer en un futuro. Y tenga presente también, que podemos superponer diferentes capas de termorretráctil para aumentar la protección o el espesor del aislamiento. Las posibilidades y los uso que podemos dar en un barco al termorretráctil son muchas, y no siempre relacionadas con el aislamiento eléctrico. Una vez retraído la textura es parecida a una goma, de tal forma que varias capas de manguito termorretráctil nos pueden valer para forrar el mango de una herramienta. Un cable que queramos proteger, una palanca de un mando, etc…

 

 

 

La cinta autovulcanizante

Tan interesante como el manguito es el royo de cinta aislante autovulcanizante. A diferencia de la cinta aislante de siempre de PVC, la cinta autovulcanizante es una cinta de goma que una vez aplicada se funde consigo misma creando una protección flexible y muy segura frente a la humedad y los ambientes agresivos del mar (UVA, salitres…).

 

 

Cortaremos unos 5 a 15 centímetros de cinta según la aplicación de protección que vayamos a realizar y ANTES de empezar a dar vueltas para llevar a cabo la protección debemos pre-estirar esta cinta hasta el doble o incluso algo más de la medida original. La cinta cambiará ligeramente de tono desde un negro brillante a un gris mate mientras que se alarga y reduce notablemente su espesor. Este acto "activa" la goma  que quedará lista para comenzar a dar vueltas y proteger la soldadura. A los pocos segundos de montar capas unas encima de las otras estas se "‘fundirán" entre sí haciendo que el conjunto quede como una pieza de goma única y manteniendo la flexibilidad.

 

Con este tipo de cinta es posible realizar un anillo toroidal sobre un cable para poder por ejemplo sellar de forma muy efectiva un cable al atravesar un pasacascos en una cubierta. Para ello basta actuar como hemos descrito en el párrafo anterior y acto seguido girar con los dos pulgares la cinta aplicada como si quisiéramos hacer correr la goma sobre el cable, para que esta se amontone sobre sí misma, formando un anillo de sección circular a modo de junta tórica. Muy fácil de hacer y efectivo.

 

 

 

 

      Artículos relacionados:

         - Trucos para utilizar el soldador de estaño

         - Herramientas a bordo

         - Manguito termorrectráctil

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