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2018

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Móntate un botalon para tu genaker

(Artículo de Jose Luis Conty)

 

 

 

 

A veces casi imprescindible para no interrumpir la maniobra del ancla y poder así montar asimétricos, genakers, o spis.

 

El Botalón puede realizarse en diferentes materiales, fijos o desmontables, comprados a un fabricante o fabricados por nosotros mismos como es el caso.

La mayoría de los botalones que se montan en barcos que no lo llevan incorporado en su diseño, son tubulares y van fijados en la cubierta de proa dificultando la apertura del pozo de anclas,

la maniobra de fondo o la de amarre, etc. Queríamos montar un genaker con almacenador en nuestro Oceanis 393, y para ello ideamos un botalón que además de servir de arraigo al giratorio inferior del almacenador (puño de amura), cumpliera con los siguientes criterios: 

- Que el botalón quedara fijo, pero que pudiera desmontarse.

- Que consiguiera separar lo suficiente el genaker del Génova para que las maniobras fueran cómodas. Este aspecto se puede variar a voluntad simplemente prolongando el botalón aunque, en nuestro caso, la que utilizamos nos pareció más que suficiente para la vela de crucero.

- Que el genaker librara el balcón de proa. 

- Que el botalón permitiera abrir el pozo de anclas sin dificultar la maniobra de fondeo y amarre.

El reto consistió en instalar, lo más fácilmente posible, un botalón fijo pero desmontable en caso necesario y que librara el pozo de anclas para que su acceso y por tanto la maniobra de fondeo siguiera siendo como hasta ahora. En segundo lugar pretendíamos mantener despejada la cubierta en proa sin que hubiera ninguna estructura que molestase ni al paso ni a las maniobras de amarre y fondeo.

Para ello diseñamos un botalón plano, consistente en una chapa de acero inoxidable de 8 mm. de grosor que se ajustara a la forma del lateral de la roldana del ancla proyectándose hacia adelante y algo hacia arriba con objeto de que el ancla quedara perfectamente encajada en su posición natural.

 

 

El nuevo botalón va fijado mediante cuatro tornillos de 8 mm de grosor a la chapa lateral de acero de la roldana (por tanto desmontable si que quiere), dándole la forma necesaria para que librara el ancla y la maniobra de fondeo.

 

 

Esta ubicación planteaba algunos problemas, fundamentalmente que la fijación de la roldana a la proa, al menos en nuestro barco, está pensada para que se ejerza sobre ella una tensión hacia abajo (fondeo) y no hacia arriba y lateralmente que es la dirección de las fuerzas que suele ejercer un asimétrico, cuestión que podría generar problemas de debilidad lateral y vertical en la fijación de la roldana a la proa.

 

 

Además deberíamos evitar la posibilidad de que la chapa de acero del nuevo botalón se doblara lateralmente, aunque sería difícil dados los 8 mm. de grosor de la chapa. Este inconveniente del diseño lo solucionamos soldando a todo lo largo del botalón un “nervio” de 5 cms. de ancho y 8 mm de grosor dotándole así de la rigidez lateral necesaria y evitando la necesidad de usar tubo de acero que no permitiría una fijación sólida a la roldana.

 

 

En cuanto a la estabilidad vertical y lateral de la fijación de la roldana en la proa se solucionó mediante tres tirantes, uno inferior que fija el botalón a la zona inferior y media de la quilla y dos laterales que van fijados a los laterales de la proa.

El resultado es un botalón plano, difícilmente deformable por las tensiones laterales y verticales que genera un asimétrico tanto navegando de través como con rumbos más abiertos. Es pues un botalón fijo, que no interrumpe ni el fondeo ni el amarre y mantiene completamente despejada la cubierta en proa con una estética correcta.

 

 

Fabricación de las chapas

Una vez pensado y aprobado el diseño deseado, lo suyo es mandar la plantilla o simplemente el fichero de CAD, a una empresa especializada en corte de acero mediante plasma o láser, y por poco dinero nos entregarán las piezas necesarias, ahorrándonos un montón de esfuerzo en esta labor.

El arraigo instalado en el vértice de la proa puede ser soldado a la fijación de la roldana o en otros barcos podremos instalar una argolla de acero en la que fijar el tirante inferior del botalón. En algún barco este tirante queda sustituido con una contra en textil manejada con unas poleas desde el piano de la bañero. Una solución engorrosa y poco práctica pues la flexibilidad del los cabos hace complicado el ajuste de la tensión a esta contra. Mejor es montar directamente un tirante en barra de acero inox, que si se quiere puede hacerse desmontable también mediante un sistema de argollas y pasadores.

 

A cada barco una solución

Los hay en tubo de carbono, con fundas retráctiles, o tubulares de acero inox que puede fijarse también a la roldana con diferentes sistemas de sujeción.

Lo importante es diseñar una pieza rígida y fuerte que pueda soportar el esfuerzo de varios cientos de kilos de fuerza es que lo que tirará el arraigo del enrollador que vayamos a montar.

En el barco del ejemplo siguiente el botalón se ha realizado también en chapa inox al cual se ha soldado una sujeción en la que se fija el tirante rígido en barra de inox contra la proa inferior del casco. Las tablas de teka permiten dar un acabado precioso a la pieza acabada.

 

 

En otros barcos, el tubo es la solución más elegida para diseñar y dar forma a estos útiles apéndices que permiten instalar nuevas drizas o enrolladores, además de valer como soportes para otras poleas, o simplemente ampliar el pulpito de proa.

 

 

 

 

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