Las coberturas más
contratadas:

Responsabilidad civil obligatoria
También conocida como RC, se trata de garantizar los daños
que causemos tanto a las personas como a las cosas,
barcos, diques, amarres... por culpa de nuestro barco o
por los objetos o personas que esta remolque y con los
límites de 336.566€. Se trata del seguro mínimo que ha de
tener cualquier barco de recreo a motor, incluidas las
motos de agua, así como aquellos barcos que carezcan de
motor pero de más de a seis metros de eslora.
Responsabilidad civil voluntaria
Con
ella podremos aumentar los límites superiores al exigido
por la Ley, o asegurar embarcaciones no sujetas a la
contratación de un RC, pero que deseamos asegurar para
mayor tranquilidad nuestra. Los límites estarán entre los
150.000€ y los 600.000€.
Defensa penal
El
seguro obligatorio no garantiza nuestra defensa ni nuestra
representación en procesos judiciales si nosotros somos
los culpables de un siniestro y necesitamos defensa
jurídica. La importancia de no vernos solos en una
reclamación de este tipo hace muy interesante la cobertura
de esta garantía.
Reclamación de daños
Cuando un accidente nos produce daños materiales o
lesiones corporales a alguno de nuestros tripulantes, o
daños a sus pertenencias, la compañía reclamará al tercero
responsable o a su entidad aseguradora, de forma amistosa
o judicialmente y en nuestro nombre. Al contratar estas
garantías conseguiremos que nuestra aseguradora reclame
por nosotros los daños que nos han causado.
Pérdida total o abandono
Merece la pena su contratación ya que no siendo muy cara
nos permitirá reponer la pérdida de nuestro barco por el
valor que declaremos. Si tenemos un pequeño incidente o
desperfecto tendremos que asumir nosotros el coste de la
reparación, pero estaremos cubiertos frente a desastres
totales, como el hundimiento, el incendio o la explosión
de nuestro barco.
Averías particulares
Es
lo que normalmente se suele conocer como seguro a todo
riesgo, y para que sea verdaderamente efectivo, debemos
asegurar el barco por el valor real de la embarcación
teniendo en cuenta todos los accesorios que le hayamos
instalado. Si el barco es de ocasión pondremos el valor
medio y real de mercado para este barco.
En
la valoración debemos incluir el precio del casco, el del
motor, la embarcación auxiliar y su motor, los accesorios
como son las velas, la electrónica, la balsa salvavidas,
la radiobaliza, los toldos y biminis, trajes de
supervivencia, efectos personales, etc…
Las compañías engloban en esta garantía el riesgo de robo,
el riesgo de varada, choques con otros barcos, y
naturalmente los peores como el hundimiento o la
explosión.
En
caso de pérdida total, el precio reembolsado es el del
barco en mercado de ocasión, calculado mediante unas
tablas de depreciación que parten del valor del barco
nuevo al cual se le descuentan unos porcentajes
dependiendo del número de años que tuviera. Cuando la
reparación a efectuar es parcial, la aseguradora pagará el
arreglo sin tener en cuenta ninguna depreciación.
Accidentes de ocupantes
Con
esta garantía cubriremos los accidentes que pudieran
sufrir los ocupantes como invalidez, gastos
médico-farmacéuticos o muerte. Podemos elegir entre dos
capitales que nos ofrecen la mayoría de las
compañías, entre 6.010,12 y 12.024,24 euros. Será
necesario asegurar todas las plazas para las cuales está
autorizado el barco.
Asistencia marítima
Normalmente disponen de un número de teléfono gratuito al
que llamar para dar un parte de avería, y poder exigir un
remolque hasta el puerto mas cercano, pero no cubrirá más
que esto y no la avería.
Alguien podría pensar que para eso está Salvamento
Marítimo. Sin embargo salvamento marítimo está para casos
de extrema necesidad como por ejemplo una necesidad médica
urgente o si nos estamos hundiendo. Si por el contrario
resulta que nos hemos quedado tirados sin gasolina o que
no sabemos regresar por la razón que sea, salvamento
marítimo nos puede atender igualmente, pero no nos saldrá
gratis nuestra imprevisión. En estos casos Salvamento
marítimo nos reclamará una compensación económica según
sus tarifas.
Si
disponemos de asistencia privada contratada podremos
llamarles sin tener que recurrir a salvamento marítimo
salvo para casos de extrema prioridad. La cobertura para
Asistencia Marítima suele estar entre los 3.000 € y los
6.000 €.