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¿Cómo acertar en la compra de su Yate?
Conozca todas las claves…

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Los barcos
NUNCA han sido tan baratos como ahora. Europa y Estados
Unidos están
superando la crisis y España ójala lo haga en breve
arrastrado por las demás economías mundiales. Los precios de
los yates bajaron de forma estrepitosa y no lo harán más...,
empiezan a salir nuevos modelos con precios al alza. Es el
momento de cambiar de barco. Pero hace falta algo más que
buenas intenciones para conseguir la embarcación apropiada… Su
barco. |
Según algunos
estudios, la mitad de los armadores se equivocan cuando compran su
yate y a toro pasado hubieran querido comprar otro modelo
diferente. Hay mucha oferta disponible pero sólo algunas de ellas
cumplirán los requisitos necesarios para satisfacer sus gustos y
aficiones específicas.
Con los consejos
dados a continuación, conseguirá tomar su decisión con más seguridad
y mayor claridad. Hay que conseguir nuestro objetivo
pues el tiempo pasa y lo único que nos quedará es lo que
verdaderamente hayamos disfrutado. La vida se va y la juventud
nunca regresará
para darle una
|
segunda
oportunidad. Si consigue saber
el
barco que le conviene y tiene el
presupuesto, no espere
más tiempo en tomar la decisión,… el reloj no se detiene.
Los precios ya
no van a bajar más y con seguridad irán remontando poco a poco.
Jamás encontrará mejores ofertas de compra. Si tiene presupuesto,
ilusión en el proyecto y salud para disfrutarlo, no espere más….
¡La vida son dos días! Para encontrar
el barco más adecuado y saber como realizar la operación de compra
le proponemos un plan resumido en las siguientes 11 claves. Tome
nota…
Clave 1: Tener
claro que uso daremos al yate

Lo mejor es
coger papel y lápiz y escribir lo que pretendemos hacer con él y
como vamos a disfrutar nuestro futuro yate. El barco costará un
montón de dinero, a veces más que la casa, y es muy importante
tener claro lo que esperamos de él: Salir con nuestra pareja a
navegar durante varios días seguidos por las Baleares, excursiones
los fines de semana con los chicos a la cala para pasar el
domingo, hacer navegación de altura y perdernos todo el mes de
Agosto por los puertos del extranjero, quedar con amigos para
salir de madrugada y hacer pesca de altura a los caladeros
conocidos, tener el barco para hacer grandes fiestas y hacer
buenas relaciones públicas....
Clave 2: El
presupuesto
Piense de forma
realista en el presupuesto con el que puede contar. Parece obvio,
pero aclarar este punto puede significar la diferencia entre
navegar o seguir mareando la perdiz, buscando con frustración y
perdiendo el tiempo. Tan malo es comprar un barco más pequeño de
lo que le convenga como pasarse de eslora. Estos errores se pagan
pues cambiar de barco a posteriori le puede costar dinero. A veces
entre barcos parecidos, la limitación proviene del tamaño de
nuestro amarre, aunque lo lógico es que ésta provenga de su
capacidad financiera para afrontar una afición sin que esta le
produzca quebraderos de cabeza.
Recuerde que a
más barco, más gastos en seguros, en mantenimientos y en plaza de
amarre. Si no quiere ser un esclavo de su barco, sea realista y
tenga en cuenta los gastos fijos que conllevará tenerlo,
incluyendo los gastos de avión o de transporte si lo va a tener
lejos de su residencia habitual.

Si el barco es
ya de eslora importante, tenga presente que deberá tener en nómina
a una o más personas de tripulación y que esto a veces sale
incluso barato, pues conseguirá que puedan encargarse del
mantenimiento y, lo más importante…, que el barco esté a punto
para cuando lo vaya a necesitar.
Haga un
presupuesto de lo que tendrá que pagar en gastos de mantenimiento,
reparaciones anuales y sustitución de equipamiento. Por último
tenga presente que los barcos se deprecian con el tiempo, igual
que pasa con los coches, pero en menor medida. Tener un barco no
es como invertir en ladrillos y por tanto debe tener presente
cuanto está dispuesto asumir como valor de depreciación. La
depreciación de los yates es más lenta que la de los coches y
dependerá en gran medida de cómo se hayan mantenido. Si un coche
de más de 10 años tiene un valor residual cercano a cero y por
tanto debe estar plenamente amortizado, con un yate la cosa no es
bien diferente, pero aún con todo piense en su depreciación. En
cualquier caso el mercado es quien marca los precios.
Clave 3: El tipo de barco

Conviene
escribir las prestaciones –lógicas- que esperamos de nuestro
futuro barco, la velocidad de crucero, el número de camarotes, de
plazas y de literas, que tipo de auxiliares quiere llevar, como son
motos de agua, kayaks, tablas de windsurf, semirrígidas… Pero lo
más importante es saber con que tipo de condiciones de mar habrá
de navegar, y que tipo de barco desea, de planeo, de
semidesplazamiento o un yate de desplazamiento. ¿Desea un barco
con flybridge o una open?
La gran mayoría
de los que compran un gran yate ya han pasado por otros de menor
eslora y por tanto tienen más claro el tipo de barco que desean.
Pero a pesar de todo es buena idea replanteárselo ya que al pasar
a barcos de mayores esloras las cosas cambian. Si por el
contrario se trata de su primer yate, le aconsejamos hablar con
muchos armadores e intercambiar muchas opiniones. Lea
detenidamente las pruebas que se publican en los medios
especializados para poco a poco lograr hacerse una idea sobre su
futuro yate.
Clave 4: Nuevo o
usado
No todo el mundo
considera imprescindible el barco nuevo. De hecho, un tercio de
los armadores consideran más interesante la búsqueda de barcos en
el mercado de ocasión y un 40% consideran que depende de cada
caso. Buscar sólo barco nuevo restringe las posibilidades de
encontrar buenos precios, si bien es cierto que en grandes
unidades se pueden conseguir aún precios muy interesantes.

Si es usted una
persona práctica, lo mejor es buscar tanto barco nuevo como barco
de ocasión, pues existen posibilidades en el mercado de segunda
mano sencillamente buenísimas y que acabarán por desaparecer pues
aunque en España se tarde más en salir de la crisis, los
compradores europeos ya están comprando las mejores ofertas fuera
de sus fronteras, al ver que la economía vuelve poco a poco hacia
la recuperación.
A veces el barco
de segunda mano asusta por culpa de los motores al ser más difícil
saber su verdadero estado. Pero si la diferencia económica merece
la pena, las dudas pueden desaparecer si la mecánica es revisada
por un profesional y mediante una inspección a fondo del motor.
Clave 5: El
equipamiento

Es una partida
muy importante pues puede llegar a significar un porcentaje muy
representativo dentro del monto total de la compra del yate. Pero
tenga presente que una parte importante de lo que invierta en
equipamiento no se reflejará en el posible precio de venta de su
barco en un futuro.
Ocurre como en
las casas, en las cuales muchas veces el futuro comprador no
valorará esas inversiones en mejoras de aislamientos térmicos,
pinturas, insonorizaciones y demás. Esto ocurre especialmente con
la electrónica que en seguida queda obsoleta frente a los nuevos
equipos, siempre más avanzados, con más prestaciones y más
baratos.
Por esta razón
cuando busquemos ofertas de segunda mano, lo mejor es intentar
localizar una que ya lleve montado todo lo que usted necesita como
equipamiento. El precio final será mejor que si lo tuviera que
instalar por su parte a posteriori.
Clave 6: Comienza
la búsqueda
Ahora comienzan
las visitas a los portales de náutica, las llamadas a los brokers
y particulares, las citas con los astilleros... Centre su atención
en el tipo de yate que ha decidido comprar dentro de su
presupuesto. Anote los barcos que cumplen las expectativas y
comience las visitas. Pero esté atento, pues las mejores ofertas
tienden a desaparecer con cierta rapidez.
No hay nada más
frustrante que ver como el barco ideal ya ha sido vendido y nos
hemos quedado sin él por demorar la decisión. Si el barco no está
claro es mejor dejarlo pasar, pero si cumple sus expectativas
valore la posibilidad de perder la oportunidad de compra.

Pregunte a unos
y a otros. Es muy buena idea pasearse por los pantalanes y
preguntas a los armadores de otros barcos idénticos al que
usted pretende adquirir. Cuando se trata de barcos, todo el mundo
tiene una opinión, muchas de ellas irrelevantes, pero en otras
ocasiones muy valiosas e interesante pues proceden de experiencias
de armadores que tienen mucho conocimiento al haber navegado en
estos modelos.
Sea crítico con
los comentarios pues en muy pocas ocasiones los armadores no critican
a sus propios barcos. Por ello es interesante pedirles opinión
sobre las prestaciones, como se comportan en el mar, cómo les ha
ido con el servicio posventa, la calidad de la construcción y los
acabados, y en general sobre los problemas que han tenido con el
barco.
Clave 7: No se
obceque con un único modelo
Muchos futuros
armadores, se “enamoran” de un modelo y no admiten más
posibilidades. Quizás porque un amigo les ha hablado bien de él, o
porque un vendedor le “comió el coco” en el pasado Salón de
Barcelona, o simplemente porque nos obcecamos en un modelo
concreto.
Piense que no
existe el barco perfecto, y que unos cuantos puede ser preparados
para que se acerquen lo más posible a su modelo ideal. No se
comprometa con ninguna marca concreta y no se enamore del modelo
que más le impactó de buenas a primeras.
Es un gran error
y lo mejor es mantener un espíritu abierto y sin compromisos.
Algunos yates enamoran y nos atontan, pero sea inteligente y no
descarte los demás modelos, pues en el computo total, quizás sea
otro el que se lleve de calle la decisión más lógica, que es
siempre la más inteligente.
En
www.Fondear.com
disponemos de una de los mayores ficheros de barcos del mundo con
imágenes, planos y fichas. Utilícelo para ir decidiendo las
mejores opciones. Intente de esta manera evitar lo ocurrido a
muchos armadores, que tras comprar su barco y conocer muchos
más, se dan cuenta que hubiera sido mejor comprar otro modelo.

Clave 8: La
decisión de compra es suya y solo suya
Aunque tenga un
amigo que sepa mucho de barcos, la decisión final debe ser tomada
por usted. Aunque piense tener contratado un capitán con muchos
conocimientos en náutica, no delegue la
decisión final. El capitán se cambia pero el yate es más
complicado. Es
usted quien ha de saber porqué decide comprar y qué tipo de barco
decide tener. Es su dinero y es su ilusión. No delegue ni ceda un
ápice en tan importante asunto. En muchas ocasiones son nuestros
amigos quienes proyectan en nuestra decisión sus sueños e
ilusiones, pero este es SU sueño y no el del vecino.
Y algo parecido
ocurre con los broker. En muchas ocasiones le intentarán
sutilmente imponer su criterio que en muchas ocasiones
responderá a sus beneficios económicos. En otras ocasiones simplemente estarán actuando
con honradez pero
proyectando su criterio de barco ideal, que muy probablemente no
coincida con el suyo.
Sin embargo, su
pareja debe estar totalmente involucrada en la
decisión, so pena de acabar en un estrepitoso
fracaso a la hora de compartir esta afición. Si su pareja se
involucra con usted, tendrá ganado la mitad del trabajo a la hora
de ir a disfrutar de su yate. ¡Y lo mejor es “manipular” un poco
la situación para que parezca que la decisión ha sido tomada por
su pareja y no por usted!

Clave 9: Ojo con
las garantías
Cuando compre un
barco nuevo debemos tener claro la reputación del astillero. Es
importante saber como se comportarán respecto a las garantías y si
el astillero seguirá existiendo en los próximos años. A este
respecto, los astilleros grandes siempre son más seguros y además
en caso de problemas económicos suelen recurrir a fusiones y no desaparecer
en la nada como ocurre con los más pequeños.
Tenga presente
que cuanto mayor sea el barco más larga será la lista de asuntos a
reparar o revisar en garantía. Siempre surgen problemas que
requieren actuación por parte del astillero. Por esta razón a
veces es muy interesante adquirir un barco de ocasión en estado
casi nuevo que ya haya pasado por todas las revisiones y arreglos
típicos de los barcos nuevos. En este sentido tiene mucho
sentido el dicho de “este barco está mejor que nuevo”.
Es importante la
relación que tenga con el broker, pues en muchos casos
especialmente con barcos de importación, este será el responsable
frente a usted de reparar y dar solución a la larga lista de
asuntos que deben ser solucionados hasta que el barco quede
perfecto.
Clave 10:
Astilleros y grandes marcas

Debemos
cubrirnos las espaldas y asegurarnos financieramente antes de dar
nuestro dinero. Hemos visto como algunas grandes marcas se han ido
"al garete" o han estado en la cuerda floja. Ferreti tuvo que sanear
y refinanciar sus deudas, Rodriguez Group estuvo al borde del
colapso, marcas como Harmony, Arvor, Delher, Etap, y muchas más
han sido salvadas “in extremis” mediante fusiones y adquisiciones
durante el pasado año….
Los
constructores de grandes yates suelen fabricar sólo 3 ó 4 barcos
al año y basta con que una operación se desmorone para que la
empresa pase un gran susto. Si entra un nuevo comprador, es
posible que compre los activos y no los pasivos o compromisos con
barcos anteriormente vendidos.
Cuando se
contrata la construcción de una gran unidad que costará varios
millones de euros, hay que tener un buen asesor y equipo jurídico
que sepa aconsejarle como llevar a cabo la operación, para
garantizar su capital contra partidas de obra realizadas. En
demasiadas ocasiones compradores que habían pagado un depósito, se
han encontrado con que su dinero ha ido a parar a la finalización
de otro barco anterior por culpa de la mala gestión del astillero.
Si un astillero
le pone pegas o se niega a realizar fianzas, o proteger su
inversión mediante cuentas de reserva, u otros mecanismos
jurídicos que protejan su capital, ¡tendrá que sospechar porqué no lo
hacen!
Clave 11:
Contratar un inspector
Especialmente en
construcciones de grandes unidades, es conveniente contratar los
servicios de un inspector que pueda verificar el avance en la
construcción de su yate y el buen hacer de todos los procesos de
construcción. Pero hay que andarse con ojo, pues existen
inspectores que por exceso de celo pueden llegar a hacer imposible el avance en la
construcción y por tanto convertirse en un inconveniente.
Todos los
barcos, y especialmente los grandes megayates tienen problemas y
esto no quiere decir que haya que rescindir el contrato y cancelar
toda la operación. En algunos casos el inspector puede no dar la
talla al inmiscuirse demasiado en los trabajos, que el astillero
sabe mucho mejor como deben ser efectuados.
Lo
más conveniente, especialmente en barcos de pequeña y mediana
eslora es negociar con el astillero la visita de un inspector en
determinadas fases de la construcción. A los astilleros en ningún
caso les gusta que nadie vigile su trabajo, y por esta razón si
quiere contar con un inspector contratado por usted, deberá
ponerlo en el contrato de compra, bien claro y por escrito. Si se
trata de un barco de serie, lo mejor es contratar un inspector
para que pueda inspeccionar un barco del mismo tipo construido
antes que el suyo, y de esta manera poder hacer un informe de
las cosas con las que no está de acuerdo y desea que sean
realizadas de forma diferente durante la construcción del suyo.

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