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Salón de Düsselforf 2027
(23-31 Enero 2.027)

Sin duda, la
cita perfecta para conocer de primera mano TODAS las novedades
que se presentan este año en motorizaciones eléctricos, así
como lo más avanzado de la náutica. Más de 1.500 fabricantes y
expositores se dancita este 2027 en el salón náutico más
importante del mundo.
Esta nueva
edición 58 del salón va a ser impresionante por la variedad de
modelos y equipamientos. Una exposición con más de 1.000
embarcaciones de todo tipo. En tiempo de desafíos económicos.
una exposición como la Boot es perfecta para revitalizar el
sector. 200.000 aficionados visitarán a finales de Enero los
17 pabellones en los que se exponen desde kajaks hasta los más
grandes megayates.
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La consolidación
de este mercado es una realidad. Marcas importantes como Torqueedo
fundada en 2005, que ha vendido ya 250.000 motores, ha sido
recientemente adquirida en su totalidad por Yamaha. Otras marcas
importantes como Mercury en EEUU ofrecen pequeños fuerabordas
eléctricos desde un caballo hasta 15 CVs y con baterías de
Litio de 48 voltios.

Pero el mercado es
extremadamente dinámico y empuja especialmente desde China... Por ejemplo,
Explomar ya ofrece motores
fueraborda eléctricos de hasta 300 Cvs, con un par motor demoledor
de 655 newton-metro, y un peso notablemente inferior al de su
equivalente de gasolina. En un montaje doble de una semirrígida de 9
metros los probamos con 6 tripulantes con una aceleración fulgurante
con una velocidad punta de 38 nudos.

La energía de
la batería
La náutica
eléctrica viene de muy antiguo. Ya en 1880 ya existían barcos
eléctricos operando en diferentes ríos europeos. Pero su reducido
radio de acción los acabó relegando al olvido. Y es que en el agua,
según se aumenta la velocidad se consume mucha más energía.
En una carretera,
un coche eléctrico a velocidad crucero de 90 o 100 kilómetros por
hora necesita consumir unos 15 kw para mantener el ritmo, pero en el
mar la resistencia es un muro que sin duda da ventaja a la densidad
energética de la gasolina. El agua es 800 veces más densa que el
aire y cuándo más rápido sea el crucero mucha más energía es
consumida para mantener el ritmo, porque la resistencia aumenta con
la potencia al cubo de la velocidad. Doblar la velocidad implica
consumir 8 veces más.

Además está la
velocidad del planeo, que todos conocemos al navegar a motor como el
punto de “escape” a partir del cual el barco va extremadamente mejor
y con mucho menor consumo. Antes de alcanzar el planeo el barco
tiene que trepar un muro de agua que lo mantiene prisionero. Es como
si fuésemos pedaleando costosamente en bicicleta por la arena de
playa y de repente salimos de ella al paseo marítimo. Con la misma
fuerza de pedalada, la bicicleta se embala y cuesta mucho menos
recorrer kilómetros.
Si necesitamos
mantener una potencia continuada de 300Cvs, el consumo eléctrico
drena la batería unas 10 o 15 veces más rápido que la de un coche
eléctrico en ritmo de crucero no deportivo. Un kilo de gasolina, que
es algo más de un litro almacena del orden de 70 veces más que un
kilo de baterías de litio. Pero el FB de gasolina desperdicia en
calor tres cuartas partes de esta energía “fósil”, mientras que el
eléctrico aprovecha casi el 100% de la energía almacenada en la
batería. Si además tenemos en cuenta el reducción de rendimiento de
los FB de gasolina, la comparación pasa de 70 a 20, es decir, a
misma capacidad de autonomía, deberíamos llevar una batería que pese
20 veces el tanque de gasolina.

Esta es la razón
por la que los fuerabordas eléctricos han comenzado a penetrar en el
mercado de los barcos pequeños y auxiliares que no necesitan altas
autonomías.
Pero la evolución
de las baterías sigue imparable y sobre todo continúan bajando de
precio de forma dramática. Una batería de alta capacidad apoyada por
un generador que trabaje siempre en su punto de máxima eficiencia,
consigue un sistema híbrido que puede satisfacer la demanda de
grandes autonomías si mantenemos cruceros moderados. Baterías que
pueden ser de 180 Kwh de 1300 kilos, equivalentes a llevar un tanque
en un fueraborda de gasolina de 120 litros, o versiones de 270 Kwh
con un peso de 1.600 Kilos.
En las
configuraciones más potentes, por ejemplo con los motores eléctricos
intraborda de Torqueedo, la tensión de la batería sube hasta 580
voltios, lo que requiere realizar instalaciones muy limpias y claras
en ambientes marinos.
La importancia
de motor eléctrico
La evolución de
los motores eléctricos también es de crucial importancia, gracias a
los motores axiales de flujo magnético paralelo al eje que se
parecen más a un disco que a un clásico cilindro, permitiendo
generar un enorme par motor, además de ser extraordinariamente
ligeros y pequeños. No necesitan reductora y inversora de marcha y
por tanto eliminan piezas mecánicas susceptibles de roturas, con
dirección eléctrica en vez de sistemas hidráulicos.

La eficiencia de
un motor de este tipo alcanza el 89%. Es decir que casi el 90% de la
energía que llevamos almacenada en la batería es empleada en
propulsión, y esto es 3 veces mayor a la eficiencia de un motor de
combustión.

Xiami y su
nuevo motor
Así es. La misma Xiaomi
que fabrica los teléfonos móviles alto de gama que compiten con los iPhones más caros, la misma que propone un deportivo eléctrico de
1.500 caballos, capaz de hacer palidecer a Porsche. China ya no
copia; innova con motores que se superan en rendimiento y
fiabilidad. Motores que giran a revoluciones extremadamente altas
para conseguir aumentar el ratio potencia/peso.
Su nuevo Hyper
Engine gira a 27.000 revoluciones con un rotor en una aleación muy
avanzada capaz de soportar sus terribles revoluciones. Un motor
diseñado para la industria de la automoción, con un comportamiento
tan perfecto, que ahora está siendo empleado mediante una adecuada
reductora para la propulsión naval en sus fuerabordas.

Al hacer girar un
motor eléctrico a muy altas revoluciones (400 vueltas por segundo),
se consigue aumentar la potencia sin aumentar las dimensiones del
motor. Si se aumenta el tamaño, se incrementa el peso, la cantidad
de cobre empleado en los bobinados, mayores imanes, mayor precio…
Pero muy altas revoluciones requiere materiales más avanzados,
sistemas mecánicos perfectamente equilibrados, cojinetes capaces de
girar más rápidos y conseguir sistemas de enfriamiento más
eficaces. Las altas temperaturas son el enemigo a batir ya que
destruyen las prestaciones magnéticas de los imanes de neodimio. El
resultado; 10 Kw de potencia por cada kilo de peso de motor, con
motores eléctricos también intraborda muy compactos que dejan más
espacio para las distribuciones interiores de los barcos.

Las tres claves
del Hyper engine son, bobinados de cobre con hilo rectangular que
permite bobinados más compactos y que aceptan mayores corrientes
eléctricas, estatores con láminas de acero al silicio más finas y
densas que evitan las perniciosas corrientes de Foucault, y
arquitecturas de refrigeración con aceite que circula por el
interior del mismo motor para extraer el calor generados en los
bobinados. Y todo ello controlado por inversores y electrónica de
potencia que utiliza chips muy avanzados de carburo de silicio. Pero
la cosa no acaba así, ya que Xiami está trabajando en una nueva
versión del Hyper-motor con una ingeniería capaz de alcanzar las
35.000 revoluciones, con ejes de fibra de carbono.

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