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RESUMEN
DEL LIBRO:
Nadal Baronio se despertó en
el suelo de la redacción, a pocos metros de su sombrero.
Le zumbaba la cabeza y sentía un regusto dulce en la boca
del estómago. Desorientado, incómodo como un ginecólogo en
una cueva estrecha, intentó recordar lo sucedido, pero le
fue imposible. El brasero estaba helado. Agarrándose a las
patas de la mesa, consiguió incorporarse. En su máquina de
escribir, una frase: El hombre está compuesto de agua y
vanidad. Visiblemente mareado se aproximó a la ventana. El
relente de la madrugada manchaba la silueta de los
edificios y el viento agitaba octavillas llamando a la
huelga de los metalúrgicos. En el muro del Hotel Regina
los carteles anunciaban un combate de boxeo que nunca
llegaría a producirse; la epidemia de gripe española había
aplazado la revancha entre Arthur Cravan y Jack Johnson,
campeón del mundo de todas las categorías. Los perros no
ladraban. En medio de aquel silencio malsano y fantasmal,
a esa extraña hora en la que se recomponen las plazas, un
pensamiento asaltó la mente de Nadal Baronio: estoy muerto
y este limbo pertenece al infierno. |